REFLEXIONAR

EL SECRETO DEL ÉXITO.

Mucho se escribe del éxito pero la verdad es una sola, todos somos podríamos ser exitosos, sólo que se nos hace más fácil copiar que redactar.

Nos ha pasado a todos.

Pero somos tan únicos que no no los creemos.

No hay secreto para el éxito, tú eres el éxito.

YANELI MORALES.

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LA RESPUESTA CORRECTA

Capítulo 3.

Teresa era una persona risueña, envidiablemente afable y con muchas ganas de vivir; había tenido una infancia muy enfermiza, de médico en médico, y entonces, las ganas de vivir le podían. Era la menor de tres hermanos y la única princesa. No fue consentida debido a su enfermedad, fue gratificada por ese salero que le acompañaba como regalo de Dios. No le temblaba la voz para decirle algunas verdades a aquellas amigas falsas de su madre y a las pocas amigas que había logrado conservar de una juventud marcada por falta de esperanzas.

A veces caía en la trampa de lo afable y fue por eso que cedió a conocer a Abel. Tenía diecisiete años cuando se enredó en aquella odisea. Su círculo se estaba preocupando porque iba a alcanzar la mayoría de edad y aún no había tenido aquel primer novio. Ese que se supone que será el amor de tu vida, el que te dará el primer beso y hará saltar mariposas y las mariposas se convertirán en alas que te conducen hasta el altar.

Abel era el hijo del director de una de las sucursales de uno de los bancos del pueblo; ni siquiera había nacido en el pueblo, es de vital importancia que tu primer amor sea de buena familia, de otra manera, tu reputación; o la de tu familia, quedará manchada.

Con sus 1.82 metros de estatura, ojos verdes y piel morena se creía algo así como una de las tantas maravillas del planeta; hasta que abría la boca y empezaba a dar sus discursos, todo funcionaba con normalidad y porque negarlo, guapo es, inteligente no. Tampoco se merece mucha narrativa alguien que aspira a ser lo que ni tan siquiera sabe que es.

Teresa y Abel perdieron dos años de sus vidas jugando a ser novios, Abel se graduó de Arquitecto en la Universidad Autónoma de Madrid, se marchó a Amsterdam y nunca más se supo de él. Hasta el día de hoy Teresa no ha encontrado el amor de su vida pero no le ha hecho falta porque aprendió a tener orgasmos sin necesidad de sentir mariposas y eso, le funciona muy bien.

YANELI MORALES………..CONTINUARÁ

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