Un día el profesor estaba almorzando en el comedor de la universidad y Ghandi venía con su bandeja y se sentó a su lado…

El profesor, muy altanero, le dice: “¡Estudiante Gandhi, Ud. no entiende!
Un puerco y un pájaro no se sientan a comer juntos”. A lo que Gandhi le contestó: “Esté usted tranquilo, profesor, yo me voy volando”, y se cambió de mesa… El profesor se puso verde de rabia, porque entendió que el estudiante le había llamado puerco, decidió vengarse con el próximo examen…

Pero el alumno Gandhi respondió con brillantez a todas las preguntas del examen… Entonces el profesor le hizo la siguiente interpelación: “Gandhi, si Ud. va caminando por la calle y se encuentra con dos bolsas y dentro de ellas están la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de las dos se lleva?”. Gandhi responde sin titubear: “¡Claro que el dinero, profesor!”. El profesor sonriendo le dice: “Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?”… Gandhi responde: “Cada uno toma lo que NO tiene profesor”.

El profesor , histérico ya, escribe en la hoja del examen “IDIOTA” y se la devuelve al joven Gandhi. Éste toma la hoja y se sienta… Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice: “Profesor , usted me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota…”.

A veces la gente intenta dañarnos con ofensas que ni siquiera nos hemos ganado. Pero sólo nos daña el que puede y no el que quiere. Si permites que una ofensa te dañe, te dañará. Pero si no lo permites, la ofensa volverá al lugar de donde salió.