Yaneli Morales
-
Me pierdo en el silencio recuerdos encuentro en lo que no volverá, porque si vuelve, me pierdo. Me pierdo entre la que fui y a la que un día, dejé de adorar. Me encuentro entre los susurros de una voz que me guía. Entre el yo y mis pretextos, mis imperfecciones mis emociones, mi algarabía.…
-
Es que ya he llorado tanto que ya no quiero llorar me recuerdo, alma en pena sin valor para volar. Recuerdo las noches frías y lo amargo del café dejé de hacer poesía temía hasta del placer. Dicen que hay que llorar porque así limpias el alma, yo digo que eso es mentira, el alma…
-
Yo sabía que sólo quería besar mis labios recorrer mi cuerpo sin compromisos. Yo sabía que no me amaba, porque quien ama, ama tu alma no sólo tu cuerpo encendido. Pero se empeñaba en susurrarme al oído, una y otra vez, eres por quien vivo. Nunca le creí, quizás porque tampoco amarle era…
-
No se trata de si te miente o si le crees. Se trata de que esas mentiras te hagan feliz. Porque si esas mentiras no te hacen una persona completamente especial, creerlas ya no merece la pena. Y lo que no merece la pena, da lo mismo si es verdad o mentira. Porque lo que…
-
Cuando no puedas ver las estrellas porque el cielo esté nublado o porque las lágrimas no te lo permiten, entonces vete al espejo, sonríe. Aún con lágrimas en los ojos podrás divisarte y descubrirás un brillo en ti, que eleva, que es sublime. Porque una sonrisa es tu pasaporte a quererte, a encontrarte donde nadie…
-
Si Martí hubiera tenido Facebook cuántos seguidores tendría en estos tiempos?. Con esa prosa estricta y esos versos más allá de ser discípulo. Que sería de Martí en una sociedad totalmente visual y unas risas que no aportan conocimiento alguno. Habrá que agradecer que naciste cuando aún la tinta y el papel jugaban un papel…
-
Agárrate a la libertad a tenerte, a la armonía y vuela alto muy alto eres dueña de tu vida. Camina tú con lo puesto no hay verdad con melodía ni mentiras por amor la mentira es cobardía. Bebe de todo lo bueno deja que pase la prisa tequila para el dolor hasta que lleguen las…
-

Padezco de altas dosis de ternuras y unos ataques de risas espontáneos. También me han recetado para el corazón, para que deje de latir con tanta fuerza cada vez que se desdobla un poeta enamorado. Padezco de lealtad, de egoísmo desmesurado, quiero más de lo que nadie soporta, pero no soporto que me quieran provocándole…


