Categoría: POESIA

Veneno.

El escenario, la lluvia,

tras el telón, gritos,

de silencio, ahogados.

Es querer correr,

dejarlo todo, no por nada,

por mi, por mi vida.

El escenario, otra vez,

sin sueños de hadas,

ni tacones de cristal,

sin desesperación,

pero sedienta.

El escenario, desnuda,

curando heridas,

de las que duelen,

de las que no se cierran,

de las que secan, el alma.

El escenario, sin futuro,

con un escaso presente,

y sin una lágrima.

Ya lloré por lo que no debía,

suspire por quien no merecía,

ahora toca llorar en silencio,

vivir en silencio.

Cuando el veneno es tu guía,

la sangre se enfría.

 

Yaneli Morales.

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CAMINA CONMIGO.

Pasan los años, los que me impulsan a querer que vengan más. Pasan con algunas pérdidas y arrugas reflejadas en un rostro que a mi parecer luce joven.

Pasan con heridas; unas abiertas, otras en la memoria.Pasan vividos, eso sí, vividos y con lecciones que nadie quiere escuchar; es más fácil no escuchar y darse contra la pared.

Pasan con calles cambiadas y amores que nunca logré amar; amar es una capacidad y a mí no se me da bien eso de entregarme en cuerpo y alma y deshacerme de mi espíritu y de mí.Pasan los años y seguiré buscando la capacidad de amar, la de perdonar, la de no herir.

Y que pasen y que vengan muchos más para servir al mundo, para lograr mi sueño, el de hacerme escuchar.Mi ambición con los años crece, quiero estar para ti. Los años me han enseñado el camino, camina conmigo.

Yaneli Morales

EL ALMA

La piel se eriza.
El corazón se enamora.
El alma envejece.
Deja que se erice tu piel,
que el corazón se enamore
pero confía en la Sabiduría de Tu Alma.
Y no la dejes escapar.
Mantenla limpia y fresca.
Ella es tu esencia.

Yaneli Morales

CALLA ESE DOLOR MALDITO.

Calla ese dolor maldito

deja florecer tus manos

a un café dulce yo invito

hablar de amor escuchamos.

 

Quedó mirando perdida

y se me erizó la piel

vi la lágrima caer

vi muy dentro de la herida.

 

Recordó la despedida

el beso a media asta

porque al amor no le basta

en el amor no hay medida.

 

Lentamente suspiraba

regresando de lo profundo

él se convirtió en su mundo

ella sin alas quedaba.

 

Quedó sin alas, sin ganas

y un cielo perenne gris

quedó desnuda ante mí

como oveja sin su lana.

 

Era fría esa mañana

yo sólo le di un abrazo

quien entrega el corazón

puede quedar en pedazos.

 

Pero conservas tus brazos

y una bonita sonrisa

aún conservas del amor

aquellas tiernas caricias.

 

Deja que limpie la brisa

esas lágrimas que ciegan

lo que daña y envenena

te hace fuerte y te eleva.

 

Yaneli Morales.