15 años de mi vida

Llegó a mi vida para despeinarme pero no sabía que me gustaba estar despeinada.

Tampoco sabía que a un árbol con raíces profundas no le preocupa cuan recio sopla el viento ni le afectan las estaciones, mucho menos, el pasar de los años.

Un día descubrí que su ignorancia era infinita y mi presencia le hacía sombra.

Tomé la determinación de abrir los brazos, pero no para dar un abrazo.

El resto de la historia es un barco hundido con recuerdos que de vez en cuando salen a flote.

En esta descripción caben 15 años de mi vida.

Lo bueno es que puedo seguir escribiendo.

Aunque ya no esté en mi vida.

Yaneli Morales

Ahora prefiero peinarme…

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