Vive tu vida a tu manera.

 

En el año 1999, muchas personas no entendían, como yo, con una cámara de rollos, gastaba el carrete, haciéndome fotografías a mí misma, o sea, selfies. Algunas quedaban mejores que otras pero no era una payasada, es que yo sólo pensaba, ¿ y el día que viaje sola, o solamente mi cámara y yo, ¿ no va a quedar constancia de que estuve?.Ese era mi pensamiento. Lo que quiero decirles con esto, es que no siempre hay que nadar a favor de la corriente. Hagas lo que hagas, siempre te van a criticar. Hoy en día el selfie es parte cotidiana de nuestros días y queda; a través de esta foto, en mi memoria, que estuve en el Puente de Cumanayagua. También recuerdo que Bailé y que hacía un calor insoportable. Ánimos, vive tu vida a tu manera. Que nadie te robe, tu pedacito de cielo.

#tbtthursday #tbt #yanelimorales #leccionesdevida

 

Yaneli Morales

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Constancia.

Piensa bien a que le llamas sacrificio.

Sacrificio es sinónimo de angustia, dolor, pesar, mal dormir, lagrimas. Incluso si te sacrificas por amor, pierde la pureza.

Constancia es lo que se hace cada día, para alcanzar una meta.

Esa es la diferencia de por qué es más probable que te canses cuando te sacrificas.

Esa es la razón de porque fielmente la constancia te hace sobrepasar la meta.

Porque además la constancia  te hace Maestro.

El sacrificio, te mata. Al menos, por dentro.

 

 

Yaneli Morales .

Tiemblan mis manos.

Tiemblan mis manos, pero no mis ganas,

ni mi aliento, ni mi brío, ni mi luz.

Porque el miedo, a no haberlo intentado,

ese, ese si me deja sin reflejos.

La oportunidad que tengo hoy,

no me garantiza, que regresará mañana.

Entonces yo me garantizo,

que la tomaré hoy; entre mis manos

temblorosas, para no padecerla, mucho

menos, para extrañarla. Tiemblan mis

manos, tengo que recuperar el tiempo,

olvidar la lágrima derramada sin dolor, sólo

cargada de una constante expectativa, que

ni siquiera duele, pero ciega. Ciega la

lágrima seca, la que no da frutos. Tiemblan

mis manos, con tan sólo pensar, que pude

haberte perdido, por cargar con un pasado

enfurecido, que ya no se acuerda de mí, de

lo mucho que le di, ni siquiera, de lo que por

cargarlo a mis espaldas, he perdido. Cuando

vas con miedos, o aprendes a vencerle, o te

devora, lentamente, reduciendo tu existencia

a ser esclavo de lo que te paraliza. Tiemblan

mis manos, de los fuertes aplausos, que me

concedo. Porque lo he conseguido.

Yaneli Morales.