POESÍA

VEN, CANTA CONMIGO.

Canta conmigo

para alegrar el alma

y olvidar las penas.

Canta conmigo

porque el tiempo pasa

y sí, el río suena,

trayendo esperanza

de una vida nueva.

Canta conmigo,

olvida fronteras

la palabra une

hasta el cielo eleva.

No te sientas triste,

cada día una escuela

y cada batalla

te hace más fuerte

aún cuando no veas.

Olvidado todo,

tú canta conmigo

que nada detenga

esas ganas locas

de mostrarte al mundo,

que nada te venza.

Tú canta conmigo

te doy mi energía,

si esos ojos bellos

alegría muestran.

Ven, canta conmigo,

si hoy unimos fuerzas,

mañana te auguro

se abrirá otra puerta.

Yaneli Morales.

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POESÍA

YA NO LE TEME AL TEMOR.

Ya no le teme al temor,

ni a mirarse en el espejo…

sigue temiendo al mar,

por respeto, no por miedo.

Lejos escuchaba voces

que gritaban y hacían eco.

¡La culpa es de la golondrina!,

por haber volado alto

dejando todo a su suerte

y olvidando el qué dirán.

 

Yo digo que se equivocan,

no es culpable, es valiente;

si arriesgó todo, a su suerte,

tuvo que ser por cansancio

por hastío de un diario

que provocó la partida.

Ya logró cerrar la herida,

no va en sentido opuesto,

canta canciones de amor.

Ya no le teme al temor.

 

Va liviana, va y no cesa,

ya no esconde la cabeza

ni teme contar verdades

ni a vivir, entre vuelo y libertad.

Quizás vuelva en primavera

cuando el sol alumbra el canto

cuando esté listo el jardín

para otra vez hacer nido;

en soledad va anidando,

va aprendiendo, va despacio.

 

Yaneli Morales.

 

POESÍA

SOY DICHOSA.

Otra vez hago catarsis, me purifico, me elevo,

me despego de los miedos, de pronto observo,

¡una rosa!.

 

Tan pequeña y tan hermosa y con tanto colorido

se convierte en el abrigo de su amiga mariposa.

 

La que llega, saluda y se posa; dice, estoy bien,

¡ya hoy volé!,

¿cómo se encuentra usted?, amaneció majestuosa.

 

Agradecida la rosa por aquel bello cumplido

¡vuela alto!, que tu brillo, es ser libre y armoniosa.

 

Y vuela la mariposa, vuelve a extender sus alas

la rosa queda carnada, de la abeja temblorosa.

 

Necesito de usted diosa, permita que tengo sed,

de su néctar he de beber, prometo ser respetuosa.

 

Charlan la abeja y la rosa y la mariposa vuela,

me embeleso en el rocío, el sol ya sale y me quema.

 

Otra vez hago catarsis, lo consigo en mi jardín,

lo tengo todo y si falta, estoy viva, soy dichosa.

 

Yaneli Morales.

 

POESÍA

POR QUIEN QUISO, Y NO PUDO.

No es la brújula, la que debe

marcar tu destino,

ni el viento,

ni si el pájaro canta.

No es el amor que recibes,

es el que das.

¡El cielo ha amanecido gris!,

no es importante,

el sol se esconde ;

lo creas o no,

se esconde para que tú brilles.

 

El momento es ahora,

el futuro se construye,

a las ganas se le gana la partida.

Al tiempo se le vence,

no mirando constantemente,

aquel anticuado reloj.

Baila sin esperar la lluvia.

Canta sin pensar en la muerte.

Vive, tan sólo vive.

Por ti, por mí,

por quien quiso, y no pudo.

 

Yaneli Morales.

 

POESÍA

¡SI LO SUPIERA!

Me obliga a escribir al amor

y yo no quiero,

me tienta a caminar en su red,

no lo deseo.

Me seduce a pecar de placer,

es cruel veneno,

me reta, una y otra vez,

nada le debo.

 

En la obsesión de encontrarse

se pierde.

En la lujuria de perderse

me encuentra.

Mis pasos, a lo desconocido.

De lo que conozco, aborrezco.

¡No sabe cuántas veces caí!.

No lo sabe.

Si lo supiera,

haría reverencia.

 

Yaneli Morales.